jueves, 24 de noviembre de 2016

MÉTODO ACTANCIAL

sábado, 5 de noviembre de 2016

lunes, 15 de junio de 2015

martes, 26 de agosto de 2014

martes, 7 de enero de 2014

Delegados en el Showcase de Teatro del Instituto de Drama de Varsovia, Polonia (2010)

ESCONDITE PERFECTO
Aquí en la Embajada de Panamá en Polonia, en la unas de las plazas del Gueto de Varsovia, y en Berlín.











Delegados en el Showcase de Teatro del Instituto de Drama de Varsovia, Polonia ( 2010).

ESCONDITE PERFECTO
En la ciudad de Varsovia, Polonia, invitados por el Instituto de Drama de Polonia, junto a los colegas docentes,  la Actriz Ligia Armuelles, y director y dramaturgo, Daniel Gómez Nates. Abril  de 2010. fotos en Aeropuerto de Amsterdam,  y calles y plazas de Varsovia.












jueves, 2 de enero de 2014

Invasión a Panamá 1989; diario personal (20 dic.) continuación

ESCONDITE PERFECTO
El viejo de la emisora entró corriendo a la cabaña y nos rogó casi llorando que nos fuéramos de su propiedad, aducía, que los helicópteros gringos tenían aparatos que podían detectar nuestras armas a una altura de 15,000 pies de altura. Yo no le creí, pensé que solo era miedo, aún así, les dije a los tres que ahora quedaban conmigo, hey gente vámonos. Ninguno se movió. Uno de ellos creo que se había meado, había un charquito de líquido en el piso; hasta es probable que se había cagado. Eso no pude comprobarlo, me adelanté, y a los veinte metros, al ver que nadie me seguía , les comencé a silbar, usando el silbido que acostumbrábamos a usar los soldados como identificación, motivándolos a que me siguieran. Lo hicieron, y así al poco rato éramos tres borriqueros arrastrándonos por la inclinada topografía. Tratábamos de cruzar hacia el otro lado de la panamericana, en busca de otros soldados, y también de camuflajearnos entre los herbazales del caserío del otro lado. A la media noche salimos a una de las calles solitarias. Un sargento doblo la esquina en un pick up, y al vernos salir a la calle se detuvo. Suban nos gritó, esta vaina ya se acabó. Ya se tomaron el cuartel.. Escondan las armas, dijo y arrancó. Por instinto los tres pusimos las armas bajo las piernas, y y viajamos toda la distancia en silencio. (20 de diciembre de 1989).

Invasión a Panamá 1989; diario personal (20 de dic.)

ESCONDITE PERFECTO
Acabábamos de intercambiar información con el dueño de la emisora, cuando escuchamos el zumbido: dos aviones casa se dirigieron hacia el centro del pueblo, marcaron una semiespiral en el cielo y luego se empinaron haciendo un ruido como de búfalo asfixiándose, y dejaron caer un par de bultos hacia el área donde debía quedar el cuartel de nuestra fuerza. La explosión fue impactante, muy a pesar de encontrarme a varios kilómetros de distancia. Me acuclillé, y vi como repetían el ejercicio. Después de la tercera vez, se fueron por donde vinieron. Mi cuerpo estaba temblando, el humo comenzó a subir. No pude detener las lágrimas. En ese momento, uno de nuestros soldados, disparó su Ak-47 contra un helicóptero, y en segundos se formó "candanga". Otros tres helicópteros aparecieron de la nada y bañaron de plomo las peladas lomas. Allí fue donde nos dispersamos, excepto los dos que corrieron a esconderse junto conmigo. ( 20 de diciembre de 1989)

Invasión a Panamá 1989; diario personal (22 dic.) continuación

ESCONDITE PERFECTO
Diciembre 22 de 1989.

El día comenzaba siempre después de la diez de la noche, cuando un Marine latino, rompía las sombras con un grito: “FORMATION”, FORMATION, luego la voz del traductor panameño cruzaba el campamento como el grito de un fantasma resonando en cada tienda: FORMACIÓN, FORMACIÓN, FORMACIOOOOONNNN!!!!...

Sobre la oscuridad  de los catres, comenzaron a flotar unos bultos que en cámara lenta resaltaban cada vez que las ráfagas de los reflectores desde la torre de vigilancia pincelaban la niebla. Un centenar de siluetas iban lentamente poblando el patio. Una mancha de formas antropomórficas cubiertas por sus frazadas de fieltro verde oliva se amontonaba en lo que quedaba de césped entre las dos tiendas del centro del Campo de concentración. Entonces aparecía el mismo Marine con rango de Master Sargent y volvía a gritar: FORMATIOOONNN!!!. Un negro panameño que hacía de traductor, repetía como campana rota:
-- Formación, Formación. Alinearse por derecha, de diez en fondo. Formación, Alinearse de diez en fondo.
-- Good Morning to everybody, gritó el Marine. I'm going to check the list, y le pasó la lista al traductor.
-- Se Va a llamar la lista, terminen de alinearse, repitió el traductor y..., esperó unos segundos para a todo pulmón gritar,  !FIIIIIIIRMEEEEEEEEES! Todos los hombres se congelaron en medio de la nada.
-- !seis mil seiscientos sesenta y ocho!
-- SÍ SEÑOR, -- contestó un soldado quien estaba  en la primera fila.
-- Catorce mi quinientos cuatro
--Catorce mil quinientos cuatro  – contestó otras de las sombras.

La lectura de la lista continuó mientras la nieve salía de la selva como una estrategia creada y no algo natural. Como si fuese controlada por los marines, para hacer sentir más miserables a los prisioneros. Por las veces que los habían levantado, calculé que debían ser las cuatro de la mañana, pues los formaban y los contaban casi a cada hora a partir de las diez de la noche.

Invasión a Panamá 1989; diario personal (22 dic)

ESCONDITE PERFECTO

Diciembre 22 de 1989. 
En esas llanuras, en medio de esa selva, la noche se hacía cada día más larga. En la última fila, el soldado 14504, comenzó a seguir las espirales de niebla que salían azules de las narices de sus compatriotas; le recordó los viejos días de entrenamiento, y le pareció escuchar la voz de su instructor: 
-- Lo mejor es quedarse cerca de la bomba, y con la nariz a ras del suelo. Así se respira menos gas, se sufre menos. El gas es liviano y sube. No cometan la estupidez de levantarse y correr, así se llenarían de gases en treinta segundos. Lo contrario, aguanten la respiración, cierren los ojos y avancen a rastra como borrigueros, tanteado. Cuando encuentren la máscara, colóquenla en su cara, pero primero soplen el filtro con todo el aire que les quede, si aún les queda algo, si no tendrán que quitárselas y salir de la cabaña, o sucumbirán. A muchos, que quisieron ser veloces, los hemos sacado, casi muertos, y hasta allí llegó sus entrenamientos. No es carrera de velocidad, no; se trata de control, mente sobre el cuerpo. Los apresurados, ahora están en sus casas gozando sus vidas de civiles. Recuerden, no respiren, no abran los ojos. Controlen la respiración". 

El soldado 14504, se cuestionó a si mismo: ¿Por qué tuve que controlarme? !Maldita sea, ahora estaría en mi casa, junto a los míos! El rompan filas, del traductor, lo sacó de sus pensamientos. Luego caminó apresurado entre las sombras de sus compañeros hacia la tienda. (Campo de concentración en el Polígono de tiro de Nuevo Emperador)

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